COLELITIASIS
La colelitiasis es la presencia de cálculos (piedras) en la vesícula biliar. Es una de las condiciones digestivas más frecuentes: en México, afecta a millones de personas y es más común en mujeres, personas con sobrepeso y mayores de 40 años.
Los cálculos se forman cuando la bilis contiene demasiado colesterol o bilirrubina, o cuando la vesícula no se vacía correctamente. Muchos casos son asintomáticos, pero cuando los cálculos obstruyen el conducto biliar, pueden generar dolor intenso y complicaciones graves.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico inicia con una historia clínica completa y exploración física. El estudio de elección es el ultrasonido abdominal, que detecta cálculos con alta precisión y sin radiación.
En casos complejos pueden requerirse estudios adicionales como laboratorios (biometría, pruebas de función hepática), tomografía computarizada o colangiorresonancia magnética (CPRM) para evaluar los conductos biliares.
¿Cuál es el tratamiento?
El tratamiento definitivo es la colecistectomía laparoscópica: extirpación de la vesícula biliar mediante cirugía mínimamente invasiva. Es el procedimiento más realizado en cirugía general a nivel mundial.
La operación se realiza con 3–4 pequeñas incisiones, generalmente bajo anestesia general. La mayoría de los pacientes se van a casa el mismo día o al siguiente, con recuperación completa en 1–2 semanas.
¿Por qué es importante tratarla?
La colelitiasis no desaparece sola. Los cálculos biliares pueden crecer, multiplicarse y generar episodios de dolor cada vez más intensos. Sin tratamiento, el riesgo de complicaciones graves —como colecistitis aguda, pancreatitis o colangitis— aumenta significativamente. La cirugía laparoscópica, cuando se realiza de forma electiva y en manos expertas, ofrece resultados seguros, con mínimas complicaciones y una recuperación muy rápida. Esperar solo aumenta el riesgo.